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Mostrando las entradas etiquetadas como Cronica

Artesanía (y 5)

5. La artesanía es devuelta a su legítimo dueño: entregada, pero a la vez perdida . Algunos días pasaron, alimentados con la textura del concreto; escalaron así una verticalidad monocorde y austera que regalaba su aliento a los habitantes de aquella ciudad, sin pedir nada a cambio, excepto esa fidelidad de macho arácnido que servirá de alimento a sus crías oscuras. En medio de ellos, el Artesano logró ignorar la melaza entenebrecida de su entorno mientras tuvo en uno de sus estantes aquella artesanía, que reposaba a la manera de un diosecillo tutelar, en un espacio como reservado para ella. Para él, esto no significó un cambio de rutina en absoluto. El permanente murmullo del Espíritu amplificaba su intensidad con los albores del día y comenzaba su rutinario masticar, dejando en el aire y a lo largo de las horas, aquella niebla gris y pálida que devenía en polvo fino y minúsculo, a la manera de un palmetazo sobre el hombro, invisible y tenue, que concedía a cada ser vivo o inanima...

Artesanía (4 de 5)

4. Donde la artesanía cuenta algunos secretos. Las averías no eran considerables. Con firmeza, la recia madera había recibido las formas imaginadas y las supo conservar por entre la tela de los años. Los colores de los libros tallados estaban pálidos, lo cual se podría explicar como producto de largas exposiciones al sol, y en los lomos de ellos pequeñas abolladuras y rasgaduras evocaban caídas bruscas. Las bisagras no se avergonzaban de su opaca herrumbre que con paciencia les invadía; una de ellas estaba floja, lo que hacía bailar la tapa. Ésta era condición similar de la que participaba la cerradura, pues a su alrededor se podía notar una astilla, pequeña pero considerable, que le hacía perder su pulcritud de centro. Al correr el lomo, se podía advertir la pereza de la madera para deslizarse sobre su hermana. El Artesano alcanzó un papel granulado, grueso y de color ceniciento, y empezó a frotarlo con fuerza y continuidad sobre la madera. El sonido así convocado le evocó el cac...

Artesanía (3 de 5)

3. De los prolegómenos para el inicio de un trabajo. Los latidos del mundo se habían ralentizado. Ese enorme organismo de metales y vigas, de torres levantadas en acero y polímeros, de largos nervios de coltan por entre el asfalto dispuestos a la rápida y precisa transmisión del Espíritu, tomaba una pausa en su ansiosa magnitud. Era joven si se comparaba con la larguísima y lenta evolución de sus creadores, pero una vez reconocido como Ser, pronto saltó de la privilegiada piedra al maleable concreto, y de allí a su actual cualidad aérea, tomando posesión de todos los rincones del planeta y habitándolos con su soplo. Esto explica que, como una pitón cargada de su última caza, cada tanto tiempo necesitara de cierto reposo para realizar la labor de absorber los nutrientes proporcionados por la presa que antaño fue señor. Ese tiempo proporcionaba justo la somnolencia necesaria para manifestar, a manera de nocturnas e involuntarias poluciones, los hábitos ancestrales ya desechados en la ...

Artesanía (2 de 5)

2. Donde, a manos del Artesano, llega una “preciosa” caja de manera «¡Eh! ¡Artesano!» El Artesano acudió al llamado. Era obvio que lo llamaran a él, pues en aquella calle, e incluso era muy posible que en aquella ciudad y aquel país, fuera el único artesano. Tan único, que ya hacía mucho tiempo se había acostumbrado a olvidar su nombre, y quienes le rodeaban también. Incluso, los que le buscaban para algún trato o trabajo, cosa cada vez menos frecuente, no se preocupaban de tal minucia: el artesano era el Artesano. Quizás se tratase de algún vecino al que no le hubiera reconocido la voz. Esto era lo más frecuente, dado que, por vieja costumbre, no dejaba de prestar favores de muy diverso tipo. Quizás se tratase de algún cliente buscando reparar algún aparatejo, haciendo presencia en su tenderete, eso sí, con discreción. En los tiempos en que transcurre esta historia ya no era costumbre ‘reparar’ objetos que, por alguna pequeña falla, por mínima que fuera, hubieran perdido su pos...