Enorme era, y crujió, sacudiendo el aire del monte hasta muy lejos. Enorme y centenario, no aguantó su propio peso y se quebró. Con estrépito, cayó a la cama de espeso follaje. Pero lo hizo justo en el preciso instante, para que alcanzara a alzar el vuelo la mariposa, que se alejó del desastre. Esta tomó la dirección que convenía, la que le destinó ser captada por el ojo avizor del ave que, con rapidez, modificó su vuelo para atraparla en su pico y tragarla. La trayectoria que el ave siguió fue tan rigurosa, que el geómetra adivinó allí, por fin, la forma que andaba buscando hacía tanto tiempo. En la noche, de entre sus dedos manipulando la escuadra y el compás, emergió en la arena la imagen de algo que fue madera y viento, antes de que la marea subiera a limpiar la playa.
El pasado 30 de enero me detuve a comentar el prólogo e introducción de la obra del autor mexicano.Retomo, para referirme a su primer capítulo. Fuente: Villalobos Mendoza, Manuel. Jesús, cuerpo sin órganos en el evangelio de Marcos . Madrid: Editorial Trotta, 2024. Capítulo 1: La familia queer de Jesús (Mc 3, 20-35; 6, 1-6) [pp.31-60] Como entrada, realizo un breve recorrido sobre la exposición del capítulo . Éste se motiva desde una afirmación de Joel Marcus en su exégesis sobre el evangelio de Marcos, a propósito de la dureza con la que se trata a la familia de Jesús y la pregunta de la razón para ello. En continuidad con esta inquietud, Villalobos propone analizar “la actitud negativa de Jesús para con su familia”, e indica que, “en cuanto CsO, derriba [o transtorna] dos de las instituciones sagradas del mundo bíblico: el sistema religioso opresor (…) y su propia familia patriarcal”, y genera “nuevas alianzas y ensamblajes de cara a la nueva casa/familia/parentesco de Jesús” [JcO ...
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