Ir al contenido principal

Casa de citas: 29 de febrero

Fuente: Constaín, Juan Esteban. Cartas abiertas. Bogotá: Penguin Random House, 2022. pp.23-24.

Piedras de Fuego es el único sitio del mundo en el que todos los años, sin importar cuál sea bisiesto y cuál no, hay un 29 de febrero, ese es el único día que no se puede suprimir del calendario, todos los demás sí. Por eso existe la tradición, en Navidad, de escoger al azar un día del siguiente año que debe ser sacrificado y que no ocurre ni cuenta, que desaparece para darle su lugar al 29 de febrero, que es el día del año en el que también celebran su cumpleaños todos los que cumplían en esa otra fecha degradada y abolida por tan noble causa. Así se mantiene el régimen de los años bisiestos; así nadie se queda sin celebrar un año más de vida.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Una segunda oportunidad

(Son estos dos párrafos de un trabajo que escribo actualmente. Los elaboro sobre una mirada al libro de Marcelo Pakman, Texturas la imaginación ) Evoque el lector esta imagen literaria: algunos momentos después de la revelación que le proporcionó la clave definitiva para desentrañar la escritura de Melquiades, Aureliano Buendía sabría que en realidad era Aureliano Babilonia, el último descendiente de la estirpe. En la lectura de aquellos viejos manuscritos no sólo descifró la historia de sus orígenes, sino que “empezó a descifrar el instante que estaba viviendo, descifrándolo a medida que lo vivía, profetizándose a sí mismos en el acto de descifrar la última página de los pergaminos, como si estuviera viendo en un espejo hablado”. Su acto de descifrar se acompaña del “viento, tibio, incipiente, lleno de voces del pasado, del murmullo de geranios antiguos, de suspiros de desengaños anteriores a las nostalgias más tenaces”. Antes de llegar a los últimos versos y ya en medio del hurac...

De mi casa: diciembre 1991 (1 de 9)

CANTO A LA CASA MÍA En memoria de Aquiles Nazoa. 1. Mi casa es un banano grande Que pelas poco a poco poniendo al aire su amarilla pulpa Y luego partes en rodajas sobre un platico Para cubrirlo de leche condensada y comértelo. Mi casa es una gaseosa fría Que destapas y te tomas frente al televisor Sin querer pensar en nada más. Mi casa son unos lindos libros Que abres y lees y te asombras de aquellas palabras Que bailan en la página y te hacen cosquillas en los pies. Mi casa es un sofá Donde te sientas a fumar (porque ya eres grande) Y miras el espiral del humo pensando que son tus amigos Que no han llegado (porque aún eres niño). 2. Mi casa son mis hermanos Que siempre peleaban y se sacaban la lengua Y hoy, tan decentes que son, Quisieran volver a expresar así el cariño. Mi casa es mi mamá, Pequeña hormiguita preocupada y trabajadora, De risa miel, per...

Crónica de un Teólogo

Con vehemencia atrevida pero con sumo cuidado, el escriba levanta magníficos bloques. Poco a poco forja la sólida forma. Entre los intersticios se apelmazan los fragmentos para la eternidad. La ceniza volcánica proporciona firmeza a las junturas, componiendo la nueva substancia que rechazará lluvias, humedades, yerbajos. Días, semanas, años. Envejecido, el escriba admira su Obra, y muere. Un campesino le mira con indiferencia. Por sobre el cadáver postrado en la tierra oscura, adivina el titilar débil de las estrellas, el rumor del mundo y de los gusanos, y la lámpara encendida de una vieja choza donde le espera su mujer.