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Del Cuaderno Morado (3)

* Todo puede ser nombrado así: "absoluto". El fundamental, el raíz, se delinea frente al espejo: dos manos y dos pies, ojos, cabeza... De allí del primer absurdo. * Se aprecia la levedad. Es hermana de la pesadez, y la absuelve de sus pecados. Sin embargo, más que hermanas, siamesas separadas quién sabe por qué sino. De cuando en cuando, o casi siempre, se revuelven, como José Arcadio y Aureliano. Al final hemos vivido con la una como si fuera la otra, pero las enterramos en tumbas confusas. * Si la novela ha muerto, somos un Gul.  * Si somos un Gul, todo cuaderno de notas es un cementerio. Cada letra: cada lápida. * Filosofía, Literatura, Ciencia, Metafísica... Larga orilla de la que nunca hemos logrado partir. Ignorantes y necios marineros que, en el fondo, tienen pánico del agua. * ¿A qué hablar si fuera los símbolos nos aplastan? La necesidad de claridad lleva entonces al asesinato del símbolo, esa otra forma de suicidarnos. * Campo yermo. Asfal...

Del Cuaderno Morado (2)

*El espejo baila en una espiral. Esta se adjetiva: atroz. Su colodión es un pedrusco que muge, como imagen de una llamarada en exilio. Un toma-corriente emite energía psíquica y su grifo vuela hacia el dónde. *Que se quiebre o no el cristal depende tan sólo de la hoja de afeitar que se deslice  desde el rumor de carreteras de la ciudad más próxima. *El ojo estira su languidez hasta el cerro. La carcasa aguanta los eróticos embates de la langosta. *En la fatídica paloma muere, sorda, la parábola. *Investido de flautas, avanza. *En torno del costillar descienden las hormigas de rojos cantos. *Es ligera la lluvia que se compenetra en el esfero próximo a morir. *Palmas de Corinto mecen las jugosas y cúbicas frutas. Ellas quieren poseer los ropajes prometidos por el Rey, antes de la llegada del arrepentido. *Ester hace de su vida el imaginado fundillo del resto del té. *¿Qué pájaro desnudará al jardinero y le dirá que...

Del Cuaderno Morado (1)

Literalmente: un cuaderno color morado. Apuntes realizados entre 1990 y 1995. Crónica judicial: En una inspiración, el apartamentero alias “Canguro” logró situarse por encima de los últimos minutos de su vida. Dio su último salto desde el ventanal del onceno piso al vacío, buscando la inmortalidad. Paisaje sin: Un abanico sobre la tarde. Una taza de tinto, unas gafas. Un reloj, un viejo papel vacío de escritura. Todos sin dueño. Madrugada: Lento primero, y luego viscoso y firme: tradición fluyendo, cultura alzándose, pensamiento moldeándose, juicio haciendo presencia. El monstruo, a punto de despertar. Daliana: Caminaba la hormiga sobre el minutero. De ahí su sorpresa cuando el fuego la congeló. Observatorio: Hemos de decir que la tierra es una pequeña y tranquila esfera púrpura. Escritura: Anhelo del rumor marino, oscuro paso al desván, ras de luz en la vajilla deteriorada, huella apenas de un grito en la oscurana, en tu mano réplica insulsa, llovizna t...

Copy-Paste/Traspapelados: Autógrafos

Debió ser esto entre el año 1988 y 1990. Marino Troncoso S.J., director de aquel entonces de la Carrera de Literatura de la U. Javeriana, nos posibilitó a muchos acercarnos a diversos escritores que rondaban por allí, dados los eventos que se organizaban. Dos autógrafos conservo de aquella época: El primero, de Manuel Mejía Vallejo ; el segundo, de Armindo Trevisan . "En tus mejores vaivenes / me dejaste en media calle / Hoy que engordaste de talle / te dejan hasta los trenes" Poema al hijo venidero: "Tu lugar será el de una ave / cuyo vuelo comienza en ti".

Copy-Paste: Hermanas

La primera es un poema de León Felipe , "Parábola". La segunda, una cita del último libro de John Dominic Crossan, The Power of Parable . Ni uno ni otro se conocen: en el misterio del lenguaje se hermanan. PARÁBOLA (León Felipe) Había un hombre que tenía una doctrina. Una doctrina que llevaba en el pecho (junto al pecho, no dentro del pecho). La doctrina creció. Y tuvo que meterla en un arca, en un arca como la del Viejo Testamento. Y el arca creció. Y tuvo que llevarla a una casa muy grande. Entonces nació el templo. Y el templo creció. Y se comió al arca, al hombre y a la doctrina escrita que guardaba en el bolsillo interno del chaleco. Luego vino otro hombre que dijo: El que tenga una doctrina que se la coma, antes de que se la coma el templo; que la vierta, que la disuelva en su sangre, que la haga carne de su cuerpo... y que su cuerpo sea bolsillo, arca y templo. PARÁBOLA (John D. Crossan) Es cierto que no tenemos problema alguno para r...

Copy-Paste: Casa de Citas

Calendario: No hablo de nuestros diez calendarios, claro está, color de ladrillo y llenos de gracia, que terminarán en una casa de antigüedades y que la Humanidad por su lado llenó de cataclismos y de héroes. Fuente: Roque Dalton, Taberna y otros lugares , “El País (II)”. Crítica: Soy yo –dijo ella– quien doy luces a los niños y a los idiotas. A causa de mi intervención los niños salen más sabios que sus padres, los pisaverdes llegan a ser repúblicos, y los escolares jueces de filosofía. Gracias a mi, los sofistas disertan y sacan conclusiones en los debates más profundos sobre los fundamentos del saber; inspirados en mí, los ingenios que tienen sus tertulias en los sitios públicos en que se vende y toma café pueden enmendar el estilo de un autor y señalar sus más leves yerros, sin entender siquiera una sola sílaba del asunto de que tratan. A mí se debe que los mozalbetes gasten su juicio, como gastan la herencia paterna antes de haberla heredado. Soy yo quien ha alejad...

Esbozo de un Retablo de la Gracia

Verano Cantar la Gracia es la luz que acontece en un pocillo de café endulzado con panela, el leve ondular de la lengua que recibe aquel buen pan. Invierno. De la ciénaga se levanta sobreviviente a su última mañana. Queda el fango adherido a su piel, la nata de asfalto en el pozo del paladar, color úlcera del ojo y culebrilla que corta la planta del pie. Respira,            respira,                        respira, hacia el inmerecido atardecer.