No importa ya la cuenta de los días ni de las noches. Tampoco las disputas de los dioses. Tersites, recostado en tierra y regalando a ella su roja sangre, mira al que le auxilia y saborea su impotente esfuerzo. Cerca está el bramor de los guerreros, y por sobre ellos, los chillidos de las gaviotas atentos a los pedazos que el veloz bronce les ofrece como festín. Termina la ira de Tersites, su atrevimiento, su tristeza, su resignación. Adivina, entre la mirada que se le nubla, que todo volverá. Con el último aliento, sujeta a su auxiliador: “No me olvides, Homero”.
En uno de los espacios en los que participo, nos hemos dedicado a leer algunas obras en torno de Jesús. Este año nos dedicaremos al ensayo de Manuel Villalobos. Con esta excusa, una vez al mes presentaré mi resumen-reflexión de los capítulos de su libro. Aquí, la primera entrega: Fuente: Villalobos Mendoza, Manuel. J esús, cuerpo sin órganos en el evangelio de Marcos . Madrid: Editorial Trotta, 2024. Sesión 1: Prólogo (Xavier Pikaza) [11-20], e Introducción [21-30] Quienes nos acercamos a los planteamientos de Villalobos en Jesús, cuerpo sin órganos … [JCO, de ahora en adelante], recordamos de inmediato su anterior escrito, Cuerpos abyectos en el evangelio de Marcos . En ambos, como biblista busca comprometerse “con las nuevas voces emergentes que se resisten a ser invisibles” [ Cuerpos abyectos …, 11], desde un antiguo aprecio por Marcos, ese evangelio quebrado, caído y mutilado que deshace su cuerpo y trasgrede fronteras [ Cuerpos abyectos …, 14-18]. El exégeta Villalobos ens...
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