Entre el blanco y el verde emerge, para atravesar el galope en la carrilera. Al paso va desgranando la piel, cuyos jirones quedan agarrados entre las verticales de los gusanos que han levantado molinos. El ansia de hambre y aleteo alcanza a los reptiles. Gracias a su piel ausente, el cuerpo se deslíe con la llovizna. A lo lejos, en el Omega, una grieta traduce lo que un año después será anunciado en luces de neón. Se trasmutan el relincho y el bufeo entre las teclas de la máquina de escribir, ahora fronteriza, goteando hacia el cierzo fragmentos de intestino. Una cohorte matrimonial aplaude a su paso el camino de excremento que aspira a la dignidad del incienso.
Se suponía un rito sinaítico, pero el caballo decide continuar. No importa que los anillos imperiales hayan perforado sus patas, pues es abundante la vegetación de ojos picoteados por ascensores, y giran las torres con orejas y dientes por eje. Decisión afortunada: se entreteje la quejumbre, y el moho acontece.
2. Seis estructuras. Lo escrito la semana pasada bien puede considerarse una subjetividad contenida en UJM (el acrónimo de Un Judío Marginal que aquí uso): el enunciador del discurso se presenta, en UJM, como aquel que hace una verdadera aproximación científica (porque es objetiva, expulsando su subjetividad) y lo más completa posible a su objeto de estudio, el Jesús histórico. Tal es la razón de fondo de tres imágenes (laguna, margen, cónclave) que el lector encuentra, y seguramente encontrará, en los actuales y futuros tomos de UJM. Pero UJM contiene, además, estructuras , moldeadas desde aquella subjetividad contenida (y negada en el discurso de UJM). Si entendemos las estructuras como elementos reiterativos que conforman el sentido explícito del texto, seis son las que han sido fundamentales en la publicación de UJM, y que por su reiteración en los diferentes tomos, lo seguirán siendo en futuras publicaciones. La primera estructura es la intención explícita de UJM: enf...
Comentarios