Ir al contenido principal

Copy-paste: Adivinanzas

Año noventa y algo... Doy un taller de literatura, en Urabá, con desplazados. Alguno de ellos me regalan estas adivinanzas.
Viene ahora el adivine. Al final, las respuestas...


EL ADIVINE...

(1) Yo si lo tengo,
que Dios me la dio,
y le sirve más a otro
que lo que me sirve a yo.

(2) Quien lo hace no lo quiere,
quien lo goza no lo ve,
quien lo ve no lo desea
por muy bonito que esté.

(3) Las mujeres por el orgullo
se dejan romper el cuero.
Las bolas quedan colgando
y el palo tapa el agujero.

(4) Al pasar por una pila
me encontré una alimeta.
Tiene nombre como gente
sin que le falte una letra.

(5) Sobre tablón, tablón.
Sobre tablón, ventana.
Sobre ventana, lucero.
Sobre lucero, monte.
Sobre monte, pasajero.

LAS RESPUESTAS...

(1) El nombre.
(2) El ataud.
(3) Unos aretes.
(4) El Martín pescador... Sí, lo sé: ¿qué es eso de "alimeta"? No lo he encontrado en ningún diccionario de regionalismos, pero según me decían allí en Turbo, se refiere a un "pájaro" en la adivinanza. Pero parece que "alimeta" es similar a "cosianfirulo", de estos nombres que se le asignan genéricamente a todo pero que en el contexto tiene sentido... Y sobre todo cuando buscas una rima...
(5) El Piojo... Esta es mi favorita: una adivinanza "de desate". De labio a labio, de labio a nariz, de nariz a ojo, de allí al monte del pelo...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Jesús, cuerpo sin órganos (2)

El pasado 30 de enero me detuve a comentar el prólogo e introducción de la obra del autor mexicano.Retomo, para referirme a su primer capítulo. Fuente: Villalobos Mendoza, Manuel. Jesús, cuerpo sin órganos en el evangelio de Marcos . Madrid: Editorial Trotta, 2024. Capítulo 1: La familia queer de Jesús (Mc 3, 20-35; 6, 1-6) [pp.31-60] Como entrada, realizo un breve recorrido sobre la exposición del capítulo . Éste se motiva desde una afirmación de Joel Marcus en su exégesis sobre el evangelio de Marcos, a propósito de la dureza con la que se trata a la familia de Jesús y la pregunta de la razón para ello. En continuidad con esta inquietud, Villalobos propone analizar “la actitud negativa de Jesús para con su familia”, e indica que, “en cuanto CsO, derriba [o transtorna] dos de las instituciones sagradas del mundo bíblico: el sistema religioso opresor (…) y su propia familia patriarcal”, y genera “nuevas alianzas y ensamblajes de cara a la nueva casa/familia/parentesco de Jesús” [JcO ...

EN TANTO LLEGA LA MUERTE: Vuelta de hoja sobre Un judío marginal, de John P. Meier (2)

2. Seis estructuras. Lo escrito la semana pasada bien puede considerarse una subjetividad contenida en UJM (el acrónimo de Un Judío Marginal que aquí uso): el enunciador del discurso se presenta, en UJM, como aquel que hace una verdadera aproximación científica (porque es objetiva, expulsando su subjetividad) y lo más completa posible a su objeto de estudio, el Jesús histórico. Tal es la razón de fondo de tres imágenes (laguna, margen, cónclave) que el lector encuentra, y seguramente encontrará, en los actuales y futuros tomos de UJM. Pero UJM contiene, además, estructuras , moldeadas desde aquella subjetividad contenida (y negada en el discurso de UJM). Si entendemos las estructuras como elementos reiterativos que conforman el sentido explícito del texto, seis son las que han sido fundamentales en la publicación de UJM, y que por su reiteración en los diferentes tomos, lo seguirán siendo en futuras publicaciones. La primera estructura es la intención explícita de UJM: enf...

Un apunte, pensando en Medellín del Ariari

Estiró la mano. Ella sola buceó entre la espesura del calor y, al acercarse al vaso, el vaho del hielo le alcanzó a producir un pequeño escozor. En ese instante de pocos centímetros, antes de posarse sobre la superficie del vidrio, evocó un pasado imaginado en el que caminaba por una playa, sola, con un vestido ligero que le permitía sentir con fuerza el frío de la brisa que barría la superficie. El recuerdo se esfumó. Frente a sus ojos y hacia sus labios, ahora, se acercaba el vidrio modelado conteniendo el agua con hielo. Un frescor quedaba iniciado en su mano derecha, como queriendo reptar por su brazo, y empezaba a deslizarse por entre sus labios. Desde el centro que conformaba el cristal, y más allá de él, se desplegaba la apremiante aridez, de la cual todo parecía querer testificar: el vestido de flores tristes que envolvía su piel; la mecedora oxidada sobre la cual reposaba; la tierra seca pero aún con matojos de hierba triste; los límites de las callejuelas alguna vez traz...